lunes, 10 de junio de 2013

Estacionando

Fue en la primavera del amor
los dos juntos revolcándonos
tan seguros
y sin futuros.
Esperando que el mundo
se detuviese por un segundo
y en el verano de tus ojos
maduramos silenciandonos.
¿Cómo solíamos ser antes?
pretendientes insignificantes.
Esperábamos que la tormenta llegara,
realmente en otoño desesperada.
Sabíamos que sucedería
y aún así no le temía.
Pronto llegado el invierno
me perdí soñando
y te soñé despierto
como nuestro espíritu vagando.

Lo falso

Somos jóvenes hasta que nos enamoramos,
somos ilusos hasta que nos traicionan.
Pensamos que podemos hasta que fallamos.
Sonreíste hasta que te dolió,
lo falso parece tan real
que no logramos distinguirlo.
Llegamos a acostumbrarnos
y quererlo como ser humano.

Cuando lo perdemos;
nos duele, luego seguimos.
Lo reencontramos y lo ignoramos
Lo falso lo es tanto
que se convierte en realidad.

Líneas rectas errantes

Ayer era todo tan perfecto 
ahora todo es tan real.
Será que en nuestras manos,
el destino no es principal.
Será que ese viento 
se llevó lo que siento.

O si acaso estábamos locos
que fue todo culpa de beber un poco.
Tus versos que eran pura calumnia, 
incentivaron mi furia.

Tus besos, actos del deseo,
derivaron a otro paseo.
Con mis cuerdas te pienso
y no te encuentro en este fraseo
¿Tendré que aguantar hasta que se me caigan mis lienzos?

O aparecerás de pronto
para detener este derrame,
que fluye todo de sangre.
Lineas rectas errantes
que se desvían por no ser amantes.

Mi cicatrices me dan dolor, 
pero más lo hace,
todavía preservar tu olor.