viernes, 30 de agosto de 2013

La cura

Cuando la noche se vuelve fría.
Dentro de las sábanas se desliza,
los escalofríos, a los que me refería.
Y a mi débil oído eriza.

Cierta des gustación visual
mareada por tus palabras extrañas
de esa conexión espiritual
de la dulce manera en que me arañas.

Esta noche, sola,
con vos, pero sola.
Sintiendo esa fuerte cura
siquiera mi resistencia perdura.

Por más que piense lejos.
Por más de sentirme cerca.
Sin dejarte perplejo
sin que mi corazón endurezca.

También soy humana
de modo que me asusto,
si me caigo por la ventana,
aunque así te dé gusto.

Algo engorrosamente mala
expresando mis sube y bajas.
Concurrente a mi párvula
llena de estacas y fajas.

Soy, como las estaciones
y vos, floreciente idóneo
cuarta de mis pasiones
el fin del entrante apogeo.




lunes, 5 de agosto de 2013

Crecer, carecer y envejecer.


Crecer.
Sólo de eso se trataba,
el tiempo me dejó entender,
esa sección que faltaba.

Recopilando imágenes,
Recuerdo incierto.
La pieza faltante sostienes
y ahí es cuando nos invierto.

No se trata de amor,
eso es poco general.
Se trata del temblor
De lo poco usual.

Sí, acompañar el futuro
estafarle a la vida 
si el tiempo es inseguro
Le hago trampa en la partida.
Más bien, salida.

Crecer.
Eso que nadie siente.
Nadie nota el pasar.
No creerlo suficiente.
Correrlo y vacilar.

Crecer, carecer y envejecer.